SANTIAGO DEL ESTERO.- Cuatro palabras le bastaron a Exequiel Hernán González para autoincriminarse por las heridas que sufrieron su mujer y su hijo de un año. "Yo los he rociado...", le dijo a un camillero que acudió a ayudar a la familia, luego de que estalló un bidón de nafta en la casa del barrio Arquitecto Luis Bontempo, de la capital santiagueña.

El hombre y su esposa, Emilse Yanet Maldonado, permanecen internados graves, con quemaduras del 80% en todo el cuerpo, según informó el diario "El Liberal":

El proceso arrancó el viernes cuando estalló un bidón y quemó al matrimonio; también a su hijo, Felipe González, de un año y con quemaduras en un 60% del cuerpo.

El fiscal Martín Silva, que investiga el hecho, dijo que -por ahora- el único móvil aparente se vincula con vida afectiva de la pareja.

Por ello, la Justicia encomendó peritajes en la casa y todo lo atinente al bidón que por poco no mató ese mismo día a la familia.